viernes, 23 de julio de 2010

Preparadas para su primera Media Veda

Los dos fichajes primaverales, Uma y Sasi, parecen estar preparadas para la prueba de fuego que supondrá para ambas la codorniz en apenas un mes.

Para Uma, que cumplirá un año en septiembre, será su primer enfrentamiento con la caza real. En los dos últimos meses se ha comportado bien con las codornices de granja y ha respondido correctamente al adiestramiento inicial. Amplia búsqueda, muestra firme y cobro correcto. Quizá peca de excesiva explosividad y nerviosismo, y ser algo reacia al patrón, esperamos que se pula a medida que adquiera experiencia. En la foto podemos verla en su primera muestra sobre codorniz salvaje, patroneada por Zeus.

Sasi, recuperada tras casi cuatro años de práctico abandono cinegético por parte de su anterior dueño, ha ido corrigiendo el complicado carácter que mostró al principio. Ha perdido la timidez, desconfianza y cierta agresividad inicial con el resto de los perros, quizá fruto de una mala socialización anterior, y podemos considerar que ya está totalmente integrada en el grupo. En los entrenamientos se muestra como una perra muy inteligente y segura, pero queremos ver su respuesta ante la caza real y con una especie diferente a la becada, la única a la que se había enfrentado hasta ahora.

3 comentarios:

brizna dijo...

Seguro que la buena mano de David no falla y en breve tendréis dos excelentes perras que darán muchas alegrías al afijo.

¿Apostamos algo? Me encanta apostar sabiendo que voy a ganar.

Afijo Castriello dijo...

La pinta de Sasi es muy buena. En esta media veda confirmará o no, pero habrá que tenerla en cuenta. De momento uno que se había quedado sin perro ofreció por ella 800€ hace 10 días y David dijo que no, que se la quedaba él. Hermana de Brizna en todo.
Uma demasiado loca, a ver si asienta.

brizna dijo...

Seguro que Sasi es una gran perra, todos los que disfrutamos de cazar con sus hermanos reconocemos que nunca los tuvimos mejores.

Respecto a Uma estoy seguro que le pasa lo mismo que a su madre. El primer año todos los montes se le quedaban pequeños, le podía la pasión por cazar. Sin embargo es tan inteligente que ella misma fue asentando y cuando apenas tenía quince meses ya me permitía dejar a los veteranos en casa y cazar con ella sola.